PRESENTACIÓN
La historia de la Cabrerès·BTT comienza
a escribirse en el mes de julio del año 1993, cuando un grupo de jóvenes del
pequeño pueblo de L’Esquirol emprendieron la iniciativa de organizar una
pedalada popular en bicicleta de montaña, con el objetivo de fomentar la
práctica de esta modalidad deportiva y dar a conocer la singularidad del
paisaje del Collsacabra.
Trece años después de aquella
experiencia, fruto de la inquietud juvenil de una decidida admiración por la
naturaleza, la Cabrerès·BTT se ha convertido en la prueba de bicicleta todo
terreno por antonomasia en nuestro país, y es considerada por los conocedores
de este deporte como una de las tres mejores concentraciones del continente
europeo.
En sólo una década, la Plaça Nova del
Esquirol ha visto cómo la iniciativa del Grupo de Amigos de la Bicicleta de
Montaña convertía el Collsacabra en el epicentro del ciclismo de montaña.
La Cabrerès·BTT es una prueba genuina e
indisociable del entorno que le hace de marco. Entendemos que hay que
consolidarla y, más aún, hacerla exportable, de manera que se inscriba en el
calendario de pruebas más prestigiosas de todo el mundo.
La Cabrerès·BTT ha conseguido ir más
allá de ser simplemente una prueba deportiva y se ha convertido en el punto de
encuentro de miles de aficionados, especialistas y profesionales del sector.
Además, es una herramienta de comunicación muy eficaz para dar a conocer y promocionar
cualquier servicio o producto, relacionado o no con el deporte, a las más de
20.000 personas que se concentran en el entorno de las diferentes actividades
que se realizan durante el fin de semana.
En consecuencia del
éxito que ha logrado la pedalada en los últimos años, el Ayuntamiento del
Esquirol ha introducido una serie de medidas orientadas a mejorar el
funcionamiento de la Cabrerès·BTT, respectando el espíritu originario del grupo
de amigos que durante 15 años han hecho posible que ésta manifestación
deportiva se convirtiera un referente obligado para los amantes de la bici, de
reconocido prestigio internacional.
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HISTORIA

2007: Se
celebró el 15 aniversario de la prueba más multitudinaria de España. Los
espectáculos de Ot Pi y César Cañas, y el Funbox, fueron el plato fuerte de
nuestra fiesta. El recorrido de 60 y 50 Km. fue en muchos tramos innovador. Se
consiguió evitar las aglomeraciones y se pasó por parajes espléndidos. El
tiempo nos acompañó, sol y calor.
2006: La
catorceava edición de la CabrerèsBTT siguió en la línea de nuestra prueba. Gran
afluencia de participantes, buen tiempo y una buena organización. La Mini
Cabrerès·BTT batió record con 500 participantes. El buen ambiente biker y el
compañerismo en esta prueba se vio reflejado en una nueva edición de la
Cabrerès·BTT.
2005: El
sol i las buenas temperaturas nos acompañaron durante el fin de semana de la
treceava edición de la CabrerèsBTT. La afluencia de gente en los espectáculos
de FreeRide y el inmejorable ambiente en la Zona Ferial fue único. La
participación de los más pequeños en la Mini-Cabrerès batió récord con más de
400 niños. La Prueba de Orientación en su segunda edición, se consolidó, y
hemos de destacar también positivamente los masajes gratuitos para los participantes.
Finalmente, la prueba reina, la CabrerèsBTT 2005, continuó liderando la mejor
prueba estatal, valorando la afluencia de participantes i la organización.
2004: 4.000 ciclistas volvieron al
Esquirol para participar en la 12 edición de la Cabrerès·BTT. El nuevo
emplazamiento acogió a una gran variedad de actividades paralelas y se dispuso
de un espacio mas grande para el recinto ferial. La prueba de orientación, en
su primera edición fue todo un éxito. En la doceava edición se disolvió el
“Club d’Amics de la Bicicleta de Montanya” y se constituyó “l’Associació
Esportiva Cabrerès BTT i Aventura”.
2003: Se volvió a batir el récord
en número de participantes, 4000 ciclistas se congregaron en el Esquirol. El
buen tiempo acompañó la prueba reina, y el sábado se realizaron todas las
actividades paralelas. Destacamos la gran asistencia y buena organización de la
Mini Cabrerès, las espectaculares exhibiciones de Ot Pi y César Cañas y la gran
expectación de las sesiones de spinning.
2002: Aunque la lluvia fue uno de
los grandes protagonistas no impidió que los 3800 concursantes llegaran a las
montañas del Cabrerès en la décima edición. Por primera vez se creo una campaña
de publicidad a la Televión Catalana. El Spot de TV3 tuvo un gran éxito,
consiguiendo una mayor difusión a nivel autonómico. La colaboración de grandes
empresas a nivel de esponsors como Caixa de Manlleu, El 9 Nou, Patel, Diputació
de Barcelona o el Club Super 3, consolidaron la cursa.
2001: Las inscripciones se cerraron
al llegar a la cifra record de 3000 participantes. La fiesta se alargó todo el
fin de semana y la organización puso en disposición de los participantes
información de las diferentes posibilidades de alojamiento. Las actividades
paralelas se convirtió en una auténtico reclamo donde las mejores marcas
deportivas pudieron mostrar sus productos a 3000 personas.
2000: De nuevo la cantidad de
ciclistas que decidieron tomar parte en la carrera resultaba una incógnita
difícil de predecir. El límite de inscripciones se situó en las 2.500 firmas,
hecho que representaba un incremento del número de participantes equiparable
sólo al que se produjo entre la primera y la segunda edición. La organización
de la Cabrerès contaba ya entonces con la colaboración indispensable de 100
voluntarios, un indicador más de lo enraizada que está la Pedalada entre los
vecinos de esta subcomarca. Hubo trabajo para todos porque el disparo de salida
de la novena edición de la carrera fue escuchado por 2.500 ciclistas ansiosos
por descubrir el paisaje del Cabrerès. El barro, también fue el protagonista.
1999: Después de dos ediciones en
la que se había fijado -y superado- el número de inscritos en 1.500
participantes, se decidió situar este límite en la cifra récord de 2.000
corredores. Y la utopía se hizo de nuevo realidad. Hasta dos millares de
bicicletas tomaron la salida en la edición más multitudinaria hasta el momento
de la Cabrerès, un registro que ya situaba la prueba como una de las más
importantes en el ámbito europeo. Por primera vez, la actividad deportiva se
complementó con una pequeña muestra de productos y complementos para la
bicicleta.
1998: El nivel de exigencia del
recorrido para los ciclistas más competitivos se incrementó notablemente en la
sexta edición de la Cabrerès. A pesar de ello, los 55 kilómetros de circuito
marcado reseguían hasta 9 itinerarios diseñados para hacer la prueba lo más
competitiva posible. 1.700 bicicletas recorrieron los caminos del Collsacabra
el año que el Ayuntamiento del Esquirol pasó a ser el organizador oficial de la
carrera.
1997: Éste fue un año muy especial
para la Cabrerès. El trabajo iniciado por aquel grupo de amigos, fue reconocido
desde la Federació Catalana de Ciclisme, que concedió a la organización de la
Cabrerès la dirección de la prueba final de la Volta a Catalunya en Bicicleta
Tot Terreny. Este hecho, junto a la inscripción de 1.590 participantes a la
Pedalada (por encima de la cifra de inscritos autorizada inicialmente),
situaron a la Cabrerès en el grupo de la pruebas de más prestigio en el contexto
español.
1996: Por tercer año consecutivo el
incremento del número de corredores inscritos desvirtuó los pronósticos de
participación más optimistas. La organización tomó buena nota de ello y por eso
decidió que la carrera admitiría, a partir de la siguiente edición, una
suscripción de 1.500 participantes como máximo. Éste fue el segundo y último
año de difusión de la prueba en Catalunya Ràdio, porque la capacidad de
convocatoria de la prueba quedó ampliamente garantizada con la presencia de
Solo Bici y contrastada con los 1.410 dorsales repartidos.
1995: Los 1.117 corredores
establecieron un nuevo récord de participación y el elevado número de ciclistas
que repetían la experiencia por tercera vez consecutiva constató que la
fidelidad a la cita de la Cabrerès ya era más una cuestión litúrgica que una
cuestión estrictamente deportiva. Por primera vez se hizo una promoción de la
Pedalada a nivel nacional a través de Catalunya Ràdio.
1994: La buena acogida que tuvo la
primera edición de la Cabrerès y el cambio de fechas de la carrera -pasó a
celebrase el 15 de mayo- elevaron la cifra de inscritos de manera espectacular,
hasta 806, convirtiendo la pedalada en la concentración más importante de
Cataluña de ciclistas todo terreno. Con el mismo equipo humano que el año
anterior se había ocupado de la organización de la prueba, se ofreció a los
participantes la posibilidad de escoger el itinerario que mejor se adaptase a
las condiciones físicas y técnicas de cada uno.
1993: La capacidad de convocatoria de la Cabrerès fue patente ya desde los
inicios de la prueba cuando el 25 de julio, 315 ciclistas se aglutinaron en la
Plaça Nova de L’Esquirol para recorrer unos cuarenta kilómetros de camino de
montaña. El boca-oreja del grupo de amigos de la bicicleta de Montaña Cabrerès
fue suficiente para convocar un número de corredores muy elevado si tenemos en
cuenta que en el año 1993 este tipo de pedaladas populares estabán dando sus
primeros pasos. La consigna de practicar deporte respetando y disfrutando de la
naturaleza fue compartida por todos los participantes.

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