SITUACIÓN
El Cabrerès discurre
por pueblos como Rupit y Tavertet, santuarios y ermitas de antigua historia,
abruptos barrancales que contrastan con los altiplanos de espesa vegetación,
riachuelos que forman cascadas y saltos de agua, importantes masías y casas de
payés; un paisaje antiguo y poblado, rico en leyendas entre la brujería y la
religión, entre la sabiduría popular y la tradición, que la salvaje tipografía
ha ido creando a lo largo de los tiempos.
Esta subcomarca situada al nordeste de
Osona, entre las sierras prelitoral y transversal catalanas, tiene básicamente
una estructura de altiplano con despeñaderos, con una altitud de 1.100 metros y
con la máxima altura en Cabrera, 1.307 metros. La belleza del paisaje y su
patrimonio artístico han impulsado el turismo durante todo el año.
El Collsacabra,
conocido también como Cabrerés, es un territorio de unos 150 km2, aproximadamente, entre las comarcas de la
Garrotxa, La Selva i Osona. El Cabrerés pertenece a la Cataluña húmeda y su clima es
mediterráneo de montaña mediana. La
influencia del clima húmedo se hace evidente con la presencia de prados
extensos y de bosques, que suelen ser hayedos en los lugares sombríos, paisaje
similar en el centro de Europa. La flora del Cabreres es especialmente rica por
su diversidad de hábitats. A pesar que la fauna está en regresión, se debe
destacar que aún podemos contemplar esporádicamente diversas especies de
mamíferos como el jabalí, la zorra, la mostela, el conejo, la ardilla, el erizo
y el tejón entre otros. Hay mucha variedad de pájaros. Son muy abundantes los
córvidos y diferentes rapaces que utilizan los barrancos como refugio para sus
crías.